Elegir una plataforma para comprar, vender o custodiar criptoactivos no debería reducirse a comparar comisiones. La pregunta más importante es qué ocurre con tus activos cuando algo sale mal: un incidente operativo, un problema de liquidez, una brecha de seguridad o incluso una insolvencia.
1. Comprueba quién presta realmente el servicio
Empieza por identificar la entidad jurídica que presta el servicio en tu país. En la Unión Europea, MiCA establece un marco para los proveedores de servicios de criptoactivos (CASP), y ESMA mantiene registros que ayudan a comprobar qué entidades están autorizadas o incluidas en los registros correspondientes.
No confundas una marca conocida con una autorización concreta: una misma plataforma puede operar mediante entidades distintas según la jurisdicción.
2. Revisa cómo se custodian y segregan los activos
El artículo 70 de MiCA exige a los proveedores que custodian criptoactivos adoptar medidas para proteger los derechos de propiedad de los clientes y evitar utilizar esos activos por cuenta propia. El artículo 75 añade obligaciones específicas sobre políticas de custodia y segregación.
En términos prácticos, busca una explicación clara sobre cómo se separan los activos de clientes de los activos de la empresa, quién controla las claves y qué ocurre si el proveedor entra en dificultades financieras.
3. Comprueba que las retiradas funcionan de verdad
Una plataforma puede permitir comprar un activo sin ofrecer la misma flexibilidad para retirarlo. Antes de depositar cantidades relevantes, revisa límites, redes admitidas, tiempos de procesamiento y posibles restricciones.
ESMA ha aclarado que los proveedores de custodia sujetos a MiCA deben disponer de procedimientos para devolver al cliente los criptoactivos mantenidos en su nombre o los medios de acceso correspondientes.
4. Evalúa la autenticación de la cuenta
La seguridad de la infraestructura importa, pero también la seguridad de acceso. Prioriza plataformas que ofrezcan mecanismos sólidos de autenticación, controles para retiradas, avisos de nuevos dispositivos y protección frente a cambios sensibles en la cuenta.
5. Busca transparencia sobre incidentes
Ningún proveedor serio puede prometer riesgo cero. Lo relevante es cómo detecta, comunica y resuelve los incidentes. ESMA lanzó en julio de 2026 una acción supervisora específica sobre resiliencia operativa digital de los CASP con foco en custodia, incluyendo gestión de claves, almacenamiento, controles de transacciones, detección de incidentes y dependencia de terceros.
6. Entiende qué ocurre si el proveedor usa terceros
La custodia puede apoyarse en subcustodios u otros proveedores. Pregunta quiénes son, bajo qué autorización operan y qué responsabilidad asume la plataforma principal. MiCA contempla obligaciones específicas cuando un proveedor de custodia recurre a terceros.
7. No uses el tamaño de la empresa como única garantía
Una marca grande puede disponer de más recursos, pero el tamaño por sí solo no sustituye a una estructura jurídica clara, controles internos sólidos, segregación de activos y procesos de retirada fiables.
8. Decide qué parte realmente necesitas custodiar en un exchange
Un exchange puede ser útil para negociar o convertir activos, pero eso no significa que deba custodiar necesariamente todo tu patrimonio digital. La decisión entre autocustodia y custodia de terceros implica riesgos distintos: pérdida o robo de claves en un caso, y riesgo de contraparte y operativo en el otro.
Checklist MERALIX
- Entidad jurídica identificable.
- Situación regulatoria verificable.
- Política de custodia comprensible.
- Activos de clientes segregados.
- Retiradas disponibles y probadas.
- Autenticación y controles de cuenta sólidos.
- Historial de incidentes comunicado con transparencia.
- Riesgos de terceros y subcustodia claramente explicados.
Fuentes
- ESMA — MiCA, artículo 70: salvaguarda de criptoactivos y fondos de clientes
- ESMA — MiCA, artículo 75: custodia y administración de criptoactivos
- ESMA — supervisión de resiliencia operativa digital en custodia
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento financiero, jurídico ni de seguridad personalizado.

